Pérdida auditiva en niños

«¡Mi hijo no oye bien!» es un descubrimiento que deja a muchos padres consternados. Pero afortunadamente en el mundo de hoy es fácil ayudar a un niño a mejorar su audición de igual modo que las gafas corrigen la vista.

¡AYUDA! MI HIJO NO OYE BIEN
Muchos padres sospechan desde muy pronto que su hijo no oye bien. Un recién nacido que no se asusta de ruidos fuertes o un bebé de 5 o 6 meses que no reacciona cuando se pronuncia su nombre pueden ser signos de que el niño padece una pérdida auditiva.

Los niños mayores que no oyen bien suelen subir muy alto el volumen del televisor o del ordenador o no responden cuando les hablan sus padres.
No se preocupe: corregir la pérdida auditiva de su hijo es fácil.  Y cuanto antes, mejor.
SÍNTOMAS DE HIPOACUSIA INFANTIL
  • Dificultades para entender lo que dice la gente

  • Necesidad de que se repitan mucho las cosas

  • Volumen alto del televisor o del ordenador

  • Dificultad para seguir conversaciones en grupo

  • Retirada de las actividades sociales